"A fin de perfeccionar a los santos para la obra del Ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:12-13)
"Por tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno. Y esto haremos a la verdad, si Dios lo permitiere".
(Hebreos 6: 1-3)
Estas palabras nos dan una visión sobre la condición de inmadurez espiritual de los cristianos hebreos. Nos explican por qué el espíritu de apostasía comenzó a introducirse en la Iglesia primitiva:
"Por cuanto os habéis hecho tardos para oír."..."Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo..." (Heb. 5:11-12).
Más de veinte años habían transcurrido desde el día de Pentecostés, cuando fueron "llamadospor Dios a ser salvos de esta perversa generación" (Hch. 2:40). Jesús había dicho que muchos son llamados, pero que pocos son los elegidos. Muchos pudieron aceptar a Cristo, pero pocos pudieron crecer en El ¿Por qué pudo suceder tal cosay continuamente fue así en todas las Edades de la Iglesia, hasta hoy...?
La Biblia nos dice claramente la diferencia que hay entre la fe de Jesucristo, el árbol de la Vida y la fe natural humana del árbol de la ciencia del bien y del mal. Debemos examinarnos a nosotros mismos para ver cómo creemos. Si estamos en nuestra propia fe natural, sin compromiso con el evangelio, o estamos en la fe del Hijo de Dios poniendo por obra Su palabra (leer Gál. 2:20).
LA FE HUMANA
Le llamamos fe a la facultad humana de creer en algo o alguien que no vemos y no tocamos físicamente. Esta capacidad natural hace que aún el ateo tenga fe y crea. Parece una contradicción, pero no lo es. El tiene fe y cree rígidamente en sus opiniones. Se aferra a su egoísmo, y hasta se ama y se adora. El es 'su propio dios'. Aunque sostiene sus argumentos sin ningún fundamento absoluto y perfecto, aun así él los cree. Esa es la fe en sí mismo, pero en realidad es una fe pervertida. Otro ejemplo de fe humana es creer que al viajar en aviones surcando la atmósfera se llegará al destino deseado. Pero, el asunto delante del Señor es que la interpretación humana de la palabra de Dios con la fe natural NO es la fe de Jesucristo.
Desdeel comienzo de la humanidad en el huerto del Edén, Adán y su mujer recibieron en sus almas la fe divina, por medio de la palabra hablada a ellos por Cristo en Gn. 2:16-17. La fe de Cristo se unió con su fe humana, que estaba limpia y pura. Pero, fue la criatura llamada serpiente de Gn. 3:1, inspirada por satanás, quien pervirtió esa relación de la fe de Dios con la fe humana.La serpienteera un 'creyente'con otra clase de fe (falsa revelación demoníaca) como sus antepasados. Ellos creyeron en el mundo espiritual de las tinieblas, le rendían culto a los muertos, tenían rituales de adoración a las cosas creadas y a la sexualidad. Fueron seres vivientes poseídos por los ángeles caídos y controlados por la falsa 'fe' del diablo. Hay muchas pruebas arqueológicas visibles de lo que hacían y restos fósiles de aquellas criaturas hijos de la tierra, que ya habían existido en la primera creación de Dios, (en la era que llamamos Prehistoria).
La simiente descendiente de aquella especieprehistórica fue llamado (simbólicamente)serpiente por Adán. Esta criatura fue hecha por Dios en la primera creación, y apareció nuevamente sobre la tierra en el sexto día de la re-creación de la tierra actual, en el nivel más alto del reino animal (ver Gn. 1:24-25). Ha sido identificado por la antropología como elhomo sapiens y la ciencia del mundo lo ha llamado erróneamente un ser humano, por sus características físicas semejantes al hombre actual. Pero, después de ser juzgada por Dios (Gn. 3:14), terminó siendo una especie desaparecida por el Juicio de Dios, bajo el diluvio universal en los días de Noé. El Espíritu Santo nos revelaa Sus hijos todo lo que está escondido en la Biblia a los sabios y eruditos en teología intelectual.
El verdadero ser humano fue Adán, hecho a imagen y semejanza del Creador en el reino espiritual (Gn. 1:26-27), antes de su aparición física en la tierra. El fue un hombre-espíritu provisto con fe y voluntad humanas en el alma. Contenía, al mismo tiempo en su espíritu, su masculinidad y la femineidad de quien sería su mujer. En esa etapa aun no había sido hecho su cuerpo físico, el cual fue creado por Dios posteriormentedel polvo de la tierra (ver Gn. 2:7). Adán fue el gobernador espiritual de la creación terrestre, antes de tener cuerpo físico (Gn. 1:28-29). Cuando Dios unificó su espíritu con su cuerpo, él continuó ejerciendo esa posición y función para la que fue creado, hasta su caída.
El serpiente (se puede decir él, porque era de sexo masculino)es el 'eslabón perdido' entre los simios y el ser humano. Esta criatura no tenía un alma de naturaleza humana porque NO pertenecía a la familia de los hijos de Dios. Su alma era de naturaleza terrenal (Gn. 3:1). Pero el alma del hombre es de naturaleza espiritual, hecha a la imagen de Dios (Gn. 1:26-27). Esto nos diferencia del alma animal de las criaturas terrestres del Creador. El alma de aquella criatura era pensante, semejanteal hombre. Fue un ser viviente con raciocinio, lenguaje, habilidad y fuerza física, hecho con un cuerpo terrenal semejante al de Adán, para ser su siervo y un labrador de la tierra. Adán era el gobernador de la creación terrestre. Así fue creado el serpiente por Dios, para que tuviera afinidad con el hombre. Ese nombre le fue dado por Adán (Gn. 2:19).
El términoserpiente hace referencia asu gran sagacidad intelectual, fuerza física y vocación religiosa. Adán tuvo discernimiento suficiente para ver las obras oscuras de los ancestros de esa criatura y sus vínculos con la "serpiente antigua que se llama diablo y Satanás", que engaña al mundo entero (Ap.12:9). La serpiente era la cabeza y el ser más importante del reino animal. Físicamente, como una criatura del campo (el mundo circundante) tenía su cuerpo semejante al de Adán en su constitución orgánica y en su forma externa. Era un ser viviente erguido que se conducía en forma vertical sobre dos pies, así como Adán, de acuerdo a Gn. 3:14. Pero en lo interior, su alma era terrenal sin la imagen espiritual de Dios que tenía el hombre. Es decir, Adán era de arriba. La serpiente era de abajo, un ser materialista.
La Biblia nos muestra que la vida humana comenzó con Adán hijo de Dios, sobre la tierra actual re-creada y no antesen la tierra antigua o primera creación prehistórica. Allí existieron los antepasados de la serpiente llamados 'hombres prehistóricos' por la ciencia humana,y también muchos animales gigantescos.
Inspirada por la posesión del diablo, las palabras perversas de la serpiente introdujeron el pecado en la mente de la mujer (Gn. 3:1-6). El pecado es el ego carnal. Fue el yo de Satanás, que vino para establecer un imperio político, religioso, cultural, militar, materialista y demoníaco mundial. Eva, engañadaen su razonamiento humano, fue impulsada a pervertirla palabra de fe divina de Su Creador que ella recibió. La pervirtiócuando se unió con su mente al razonamiento de la serpiente, a través del cual hablaba el diablo. Santiago dice en su epístola que eso es la "sabiduría animal, terrenal y diabólica" (Stg. 3:15).
Allí se produjo lamezcla (hibridación)de la fe humana pura de su almacon la palabra del serpiente.Y dejó a un lado la palabra de fe divina que Cristo, el árbol de la Vida, puso en su corazón enGn. 2:16-17. Ella recibió otra fe diferente y engañosa, a través de la corrupción de su mente humana. La mente es el árbol de la ciencia del bien y del mal, el cual estaba junto al árbol de la Vida (la ley de Cristo) en el espíritu y cuerpo del hombre y su mujer (Gn. 2:9). (Puedes leer en este ministerio la doctrina de 'Las dos leyes del Edén'). El mensaje de la serpiente introdujo un conocimiento pervertido en la mente de Eva y así se corrompió el árbol de su razonamiento humano. Entonces, la mujer cayó en transgresión doble:en primer lugar, cometió fornicación y adulterioespiritual contra la palabra de Dios en su unión mental con el diablo. Ella recibió el pecado y la perversión de su fe natural, por medio de las palabras que esa criatura colocó en su mente. En segundo lugar, la mujer cometió fornicación y adulterio físico con la serpiente.Eva no comió una manzana.
Primero 'comió' mentalmente al creer la mentira oculta en las palabras de satanás, y después 'comió' físicamente el acto sexual corrompido con aquel ser viviente, el serpiente. Este acto fue el pecado original, el fruto (conocimiento inmoral) del árbol caído que no debía comer. Eso es la desobediencia a Dios, que la mujer cometió en forma práctica. El fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal (después de ser corrompido por satanás)fue la fornicación, el conocimiento sexual solo para placer carnal, "y dio también a su marido, el cual comió así (de la misma forma lujuriosa) como ella" (Gn. 3:6b). La consecuencia fue la muerte espiritual, o sea, la separación de Cristo la Palabra, Quien los creó y les habló. Entonces, laley del pecado y de la muerte se hizo carne en el cuerpo humano (Ro. 7: 23 y 8:2).
LA FE RELIGIOSA
Ya separado de la eternidad, ¿qué tuvo el hombre desde allí en adelante con respecto a Su Creador? La respuesta es: Nada más que unafe religiosa, es decir, una fe humana sin la fe divina de Cristo. La fe del hombre se mezcló con diferentes creencias,por depender de su razonamiento caído y velado por el pecado. El propósito del Creador era que Sus hijos dependieran del árbol de la Vida, para que el funcionamiento de su razonamiento humano no fuera carnal sino que fuera espiritual, perfecto, unido con la mente de Cristo.
Por causa del pecado presente en sus almas, Dios tuvo que cerrar al hombre hasta hoy el acceso al huerto celestial de Su Espíritu y al árbol de la Vida de la mente de Cristo. Ha puesto Sus apóstoles, los guardianes que empuñan la espada de la revelación divina, para defender y administrar el evangelio verdadero, el camino que conduce al Hijo de Dios (Gn. 3:23-24; Hch. 3:19-20 y 5:32).
"Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la Vida, y para entrar por las puertas en la ciudad" (Ap. 22:14).
El mensaje falso de la serpiente instaló la ley del pecado y de la muerte en la naturaleza humana, con la incredulidad, la soberbia y la rebelión contra Dios. Todos los atributos mentales del ángel caído, el espíritu maligno satanás que inspiró a la serpiente, estaban encarnados y unidos con la sensualidad de aquella bestia.
También físicamente, además del pecado, envejecimiento y muerte, se incorporó la naturaleza animal de la serpiente (naturaleza serpentina) en todo la humanidad, a través del inter-matrimonio de los hijos de Dios con las hijas de los hombres descendientes de Caín (ver Gn. 6:1-2). Por eso, claramente vemos en los capítulos 3, 4 y 5 del Génesis que Caín no fue hijo de Adán, quien era hijo de Dios. No se encuentra en la genealogía de Adán.Su padre terrenal fue el serpiente y satanás fue su padre espiritual. Caín tuvo características criminales porque fue un híbrido entre bestia y mujer humana, que mató por envidia a su medio hermano Abel (Leer 1 Jn. 3:10-12).
[Nota: Los hijos de Dios que se mezclaron con las hijas de los hombres, eran seres humanos descendientes de Set que se unieron físicamente con las mujeres cainitas. Es absolutamente falso que los hijos de Dios hayan sido ángeles, porque estos no pueden procrear].
Y juntamente con Caín apareció la religión del hombre. El también presentó su propia fe carnal, cuando le trajo una ofrenda a Dios sin revelación divina. Este mismo culto, lopractican todas las personas que no tienen la mente de Cristo. La fe religiosa prosperó con los descendientes de Caín, llamados Cus y Nimrod. Fueron los hombres que fundaron el ocultismo, una religión oscura que adoraba a los demonios y construyeron la torre de Babel (Gn. 11:4). Habían entrado en el reino de las tinieblas, al que le llamaban 'cielo' y pretendieron dominar a la humanidad. Allí comenzó el funcionamiento de la mujerde satanás: 'MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA' (Ap. 17:5). Fue la organización político - religiosa precursora y gestora de todas las iglesias denominacionales del mundo, que predican y enseñan creencias erradas y tradiciones para usurpar y confundir la fe verdadera de la familia de Dios.
LA FE VERDADERA
Toda palabra de las Sagradas Escrituras que nos revelael Espíritu Santo a Sus hijos, constituyela fe de Jesucristo. La fe que El posee es de naturaleza divina, que convierte nuestra fe humana en fe verdadera."Porque por Gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros; pues es don de Dios"(Gál. 2:8). Este don de Dios es la fe que surge de Su palabra, cuando habla Su Espíritu. Noes lafe religiosa del mundo-iglesias, la cual es un conjunto de conocimientos dogmáticos de la mente humana caída, los sentimientos y la estructura cultural de cada uno. La fe de Dios es un don sobrenatural en el verdadero creyente, que le permite recibir la revelación divina de Su palabra en el corazón.
"Porque en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo en Sufe vivirá" (Ro. 1:17 y Hab.2:4).
El Gran Regalo dado por Gracia a los predestinados esla fe de Jesucristo, para el ejercicio de la fe en Dios. Eso significa Su fe en Habacuc 2:4. El crecimiento espiritual del creyente renacido se produce de gloria en gloria. Es decir, de revelación en revelación, a través de la fe de Jesucristo que viene de Su palabra (Ro. 10:8).
¿QUE CLASE DE FE ESTAMOS APLICANDO?
En aquella ocasión de la tempestad tan grande en el mar, cuando las olas cubrían la barca, los discípulos clamaron aterrorizados de miedo y le rogaron a Jesús: "¡Señor, sálvanos que perecemos...! Ellos le despertaron, pensando que todos juntos perecerían. El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a losvientos y al mar; y se hizo grande bonanza.Y los hombres se maravillaron diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aún los vientos y el mar le obedecen? (Mt. 8:23-27).
Las circunstancias los estaban envolviendo y superando. Ellos tenían una fe que no les sirvió para nada en esa situación. Jesús la calificó como poca fe. Esa es también la fe actual en Dios, de la gran mayoría de las personas llamadas cristianas. Cada uno llega en su peregrinar humano creyendo en razonamientos mezclados con ideas religiosas de hombres. En realidad es un oído débil y rudimentario para la comprensión espiritual del Reino de Dios.
Estostiempos actuales de gran apostasía, oscuros y tormentosos, pueden perturbar a los discípulos de la Biblia. Pero no lograrán reducir jamás al Espíritu de sabiduría de Dios para Sus hijos, porque Jesucristo está presente y revelando Su palabra a ellos en esta Hora Final.
LA NECESIDAD DE REVELACION
Más adelante, después de Su resurrección:
"Dos de ellos iban caminando hacia una aldea llamada Emaús, mientras iban hablando y discutiendo entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido, sucedió que Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. MAS LOS OJOS DE ELLOS ESTABAN VELADOS, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y porqué estáis tristes?".
En Lucas 24, desde el versículo 18 hasta el 24 inclusive,ellos testificaronsu fe humana en elSeñor Jesucristo. Ciertamente lo confesaron y aun lo predicaron:
"Jesús nazareno, varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principalessacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron".
Y continuaron expresando su propia fe al forastero que los acompañaba, en un apesadumbrado relato:
"Pero nosotros esperábamos que El era el que había de redimir a Israel ; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.
Aunque también nos han espantado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro; y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que El vive. Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a El no le vieron.
Entonces El les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas , y entrara en su gloria?
Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de EL decían. Llegaron hasta la aldea adonde iban, y El hizo como que iba más lejos.
Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió y les dio.
Entonces LES FUERON ABIERTOS LOS OJOS, y le reconocieron; mas El se desapareció de su vista. Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazónen nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?".
¡Oh, Gloria al Cordero de Dios! ¡Solamente Su fe nos puederevelar las palabras de la Biblia y las puede convertir en espíritu y en vida a nuestras almas, en este peregrinar que vamos andando por el camino de la vida terrenal! Amén
"Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha RESUCITADO el Señor verdaderamente, y ha aparecidoa Simón. Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómole habían reconocido al partir el pan".
Y les dijo (v. 44): "Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras" (Lc. 24:13 al 35 y vs. 44-45).
Les quitó el velo de su mente para poder revelarles Su palabra escrita.
LA FE DE JESUCRISTO
"Entonces oído esto, fueron compungidos de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo."
"Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados; y fueron añadidas a ellos aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles..., Y todos los que CREIAN estaban juntos; y tenían todas las cosas en común" (Hch. 2: 37, 38, 41, 42,44).
La palabra hablada por Pedro en el día de Pentecostés y después la palabra de doctrina apostólica durante aquella Primera Edad, bajo la unción del Espíritu Santo, introdujo lafe de Jesucristo en todos los que estaban ordenados para ser salvos.
El Señor estaba cumpliendo Su promesa. "No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros meveréis (revelación); porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros conoceréis (revelación) que yo estoy en mi Padre, y vosotros EN MI, Y YO EN VOSOTROS. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, seráamado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él." (Me revelaré a su persona - Jn. 14:18-21).
La fe de Jesucristo en nuestro corazón es el Espíritu de revelación de la palabra de Dios.
La fe de Jesucristo es la fe apostólica original. Esa fe no se puede manufacturar, por mucho que el hombre y su teología ha tratado de imitarla. Cuando El habla Su palabra se manifiesta la fe de Su Espíritu. Jesucristo nos da Su creer y Su Propio entendimiento de la palabra escrita. La fe verdadera es la palabra que nos revela Su ministerio de ascensión.
Muchos hermanos de la Iglesia temprana, cuando fueron probados para ser madurados en la fe que habían recibido, a través de la palabra impartida por los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento, no pudieron superar la tentación del anticristo. Fueron seducidos por un espíritu falso llamado nicolaísmo que primero fue una idea sobre los discípulos. Después se convirtió en doctrina y luego se estableció como un clero sacerdotal sobre las almas de los creyentes, hasta llegar a ser, por último, el Papado romano. Así se marchitó aquella unidad fraternal, el primer amor de los discípulos de la Edad de Efeso, porque se alejaron del ministerio de la ascensión de Cristo en Sus apóstoles (leer Apocalipsis 2: 1-7) y obedecieron a los hombres.
La fe de la revelación que habían recibido fue mezclada con la mentira disfrazada como algo bueno y necesario, la cual fue enseñada por lobos rapaces vestidos de ovejas que devoraron al rebaño. Entonces, ya no tuvieron la fe y el amor perfecto de Cristo Jesús que poseyeron Sus discípulos en los primeros tiempos de aquella Edad de Efeso. Se fueron mudando poco a poco aotras fés sectarias, con que habrían de apostatar durante 1900 años, hasta hoy. Esta Edad de Laodicea es la más oscura de todas las Edades cristianas. Laodicea quiere decir: 'los derechos humanos'y en nombre de ello, hoy está aceptado por muchos todo lo inmundo, lo falso y lo perverso.
Algo sutil y fascinante los había contaminado al comienzo y después los atrapó. El razonamiento religiosolos había hecho tardos para procurar obtener el Espíritu de sabiduría y de revelación del Señor Jesucristo. Eso impidió su discernimiento, crecimiento y fortaleza espiritual. Fue justo en el momento que Cristo, mediante sus apóstoles, profetas y maestros, los estaba llamando a perfeccionar su entendimiento de la palabra para la obra del ministerio, para crecer en la fe y en el amor de Cristo y llegar a la madurez espiritual del nuevo hombre interior (Ro. 8:29 y Ef. 4:13).
Podemos ver que su progreso espiritual quedó interrumpido por su propia fe humana puesta en doctrinas falsas. El espíritu anticristo de satanás que se manifestó al principio en el huerto del Edén a través de la serpiente, es el mismo espíritu de adulterio y fornicación espiritual que engañó y sedujo, a través de hombres perversos, a la Iglesia del Señor Jesucristo en las Siete Edades de la dispensación del evangelio a los gentiles.
Aquella antigua religión errada y fragmentada de profetas y maestros falsos, es la llamada fe en Dios que se conoce hoy en el mundo iglesias, la cual no es absolutamente la fe original de Jesucristo. Es la fe del hombre, teología humana sin revelación divina. Aunque las personas sientan algo y se emocionen, se dan cuenta que no pueden vivir y andar en el Espíritu de sabiduría, amor y poder de Cristo. El es el Reino de Dios y Su Justicia. Necesitas la revelación de la fe del Hijo de Dios (ver Gálatas 2:20).
"El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida" (1 Jn. 5:10-12).
Querido lector: Si eres un creyente genuino con la fe deJesucristo y estás consciente de que la fe de los hombres es errónea, debes aborrecer toda clase de ideas y creencias del babilonismo religioso, porque todo eso es adulterio contra Cristo, el árbol de la Vida. La indulgencia y aceptación de lo errado es unión con la apostasía. Tal clase de unión es fornicación espiritual. Debes discernir la operación del espíritu misterioso de Babilonia, "Madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra" del cual nos habla el Señor Jesucristo en Apocalipsis 17:5.
Los espíritus del nicolaísmo, del balaamismo y del romanismo han producido la inconsciencia y el sueño que causa la embriaguez religiosa. Sutilmente, el anticristo impregnó el espíritu de Eva en el huerto y a la Iglesia temprana del primer siglo, llevándolos a la transgresión de la palabra de Dios y a la caída. Esa caída los llevó a la muerte. Fue penetrante y envolvente la fuerza del engaño. Nubla, retarda y debilita los sentidos del alma y del espíritu. Es como la condición del que está ebrio.
"Con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación" (Ap. 17: 2). ¿Puedes recibirlo...? Es tan clara la amonestación del Espíritu Santo:
"...por cuantoos habéis hechotardos para oír" (Heb. 5: 11).
Significa ser débiles y pobres en nuestra fe humana, por no estar ligada con la fe de la palabra revelada por Cristo. Es realmente una triste y lamentable condición, que hace que el creyente sea cautivo y esclavo de sí mismo porque no tiene poder ni autoridad contra el pecado, el cual es su propio ego carnal (Jn. 8:34). La consecuencia de la inmoralidad allá en el huerto fue la muerte espiritual y física. El Espíritu Santo no puede respaldar al desobediente y este queda indefenso y expuesto a las tinieblas de afuera.
El Reino de Dios nos es dado en la revelación del evangelio. La fe en Dios es con la fe de Jesucristo, porque El Mismo es el evangelio predicado al mundo aquel día de Pentecostés. Por eso debes apartarte y limpiarte de la teología religiosa porque es la fe del hombre, en el cristianismo evangélico tradicional. El conocimiento teológico habla de Jesucristo, pero no lo puede revelar porque El no está allí. Lo han dejado afuera (leer Ap. 3:20). Pero conoce a los Suyos y está dispuesto a entrar en sus corazones, para revelarles Su fe si abren su mente.
La mente del cristiano desobediente, a causa de sus dudas y puntos de vista, está cerrada para Jesucristo pero está abierta para recibir cualquier enseñanza falsa. Y el ladrón satanás se transforma en usurpador y habitante de la casa de su corazón. ¿Cómo queda el dueño de casa, que es la persona delcreyente débil e infiel...? : No solo queda cautiva en su propia casa, pero tampoco puede crecer y madurar porque su espíritu permanece estancado en la niñez. No puede digerir el alimento sólido, ni asimilar la comida fuerte de la sana doctrina.
El peligro inminente es la muerte espiritual, con sus múltiples consecuencias negativas para el alma y la mente. Ver en la epístola a los Gálatas cómo los resultados de su falta de revelación divina fueron la cautividad de espíritus de error, mentira y desobediencia. La única vía de escape y salvación es la revelación de la palabra de Dios, que imparte al alma la fe de Jesucristo.
Jesucristo es la palabra del evangelio. El dijo:
"Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres".
"Así que si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Jn. 8:31,32,36).
Sin el alimento de la palabra revelada no es posible en nuestro corazón el poder de la obediencia, ni la fidelidad, ni el Reino de la fe de Jesucristo sobre todo mal.
CONCLUSION
"Es pues la fe la sustanciade las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven" (Heb. 11:1).
"Por tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta" (Heb. 12:1).
"Puestos los ojos en el Autor y Consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de Dios" (Heb. 12:2).
La Esposa posee la fe de Jesucristo. Ella está firme y sabe que Su fe la perfecciona en el conocimiento de Dios, para su transformación espiritual en un varón perfecto.
Antes de la fundación del mundo el Espíritu Eterno creó a Cristo Su Hijo Unigénito. Lo declaró en Sí Mismoy lo engendró con Su Palabra Hablada (ver Sal. 2:7 y Jn. 1:18). Cuando el Hijo se manifestó en la Eternidad en un cuerpo angelical de naturaleza divina (teofanía), fue la Palabra Viviente y el Primogénitoentre muchos hermanos. Por medio de El, Dios habló y creó todas las cosas (Sal. 33:6 y Jn. 1:3). Así es como el Creador permaneció Invisible, pero en Su auto revelación de Hijo Unigénito y Primogénito se hizo Visible ante Su creación (ver Jn. 1:18 y Ap. 10:1).
'...El Hijo, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos' (Heb. 1:2-4).
El Principio de toda creación en la mente del Eterno fue Cristo y Su familia. Siendo el Hijo Unigénito tiene naturaleza Divina y siendo el Primogénito tiene naturaleza Humana. Cuando Su Humanidad vino al mundo fue Jesús, el Hijo del Hombre. A la edad de treinta años, Cristo el Unigénito del Padre se encarnó en El. Dios no se hizo carne ni se hizo hombre. Fue Cristo Quien se encarnó en Jesús (Jn. 1:14 y 18).
Esa es la forma en la que el Único Dios y Supremo Creador Se personificó y es Jesucristo, con la plenitud de Sus atributos, oficios y funciones de Padre, de Hijo Unigénito y de Hijo del Hombre. No hay dos, ni tres tronos en la Presencia de Dios, porque no hay dos ni tres personas divinas. Solo hay un trono donde está sentado el Señor Jesucristo (ver Dt. 6:4; Jn. 17:3 y Ap. 4:2). El es el Todopoderoso, porque es el Mismo Ser Eterno (Jn. 1:1; 17:5; 1 Jn. 5:20 y Ap. 1:8).
'El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz' (Col. 1:15-20).
SIMIENTE ORIGINAL
Adán fue el primer hijo de Dios en la tierra con la herencia de la doble naturaleza de Cristo. A causa de su pecado en el Edén, esa herencia regresó al Padre y desde entonces, para recuperarla, todos los hijos de Dios necesitamos nacer de nuevo por medio de la sangre de Jesucristo. Por eso Dios creó la nación de Israel y del linaje predestinado de la tribu de Judá nació Jesús. Siendo la Palabra Simiente Original, el Primogénito vino a la tierra para ser el Nuevo Pacto Redentorde Sus hermanos caídos con Su muerte en la cruz.
'En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados' (Col. 1:14).
El padre de la nación de Israel fue Abram, aún antes de ser Abraham, porque recibió la simiente originalDivina y Humana de Cristo cuando creyóla palabra revelada de Dios.
'Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nacióngrande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra' (Gn. 12:1-3).
Un día Abram fue justificado porque 'creyó a Jehová y le fue contado por justicia' (Gn. 15: 6). ¿Cómo pudo ser justificado si aun Jesús, el que justifica al que cree en El, no había muerto en la cruz (Ro. 3.26)? Es porque la Palabradel Señor que creyóen su corazón era Cristo, librandosu alma de la oscuridad del mundo caldeo donde vivía. El creyó por Gracia y en forma anticipada en el mismo evangelio simiente original que judíos y gentiles creyeron siglos después. Así es. Porque desde antes de la fundación del mundo Jesús el Cristo es el Salvador de la familia predestinada de Dios.
'Y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque El salvará a su pueblo de sus pecados' (Mt. 1:21). Abram fue el padre espiritual de los creyentes del evangelio, porque al creer la palabra de salvación que le fue hablada se unió con la sangre del Nuevo Pacto (1 Cor. 11:25). Así es como se justificó en la Justicia de Cristo y se apropió de Su Primogenitura. Luego, con su palabra hablada la heredó a toda su descendencia, que fue tanto física como espiritual. Como Abram su descendencia física fue la nación de Israel. Como Abraham su descendencia espiritual fue el Cuerpo de Cristo, la Iglesia del Primogénito también llamada la Congregación de los Primogénitos (Heb. 12:22). Esta Iglesia es el verdadero Israel de Dios (Gál. 6:16).
'Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva (el evangelio) a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham...Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu...Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo' (Gál. 3:6-9, 13-14, 16). Tiempo después, cuando Dios comisionó a Moisés para salvar a Israel de Egipto, le dio este mensaje: 'Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito' (Ex. 4:22-23).
Los hijos de Dios renacidos poseenla Primogeniturade Cristo por el evangelio del Nuevo Pacto. Esto significa que en la sangre de Jesucristo han recuperado el estado original del alma, antes del pecado de Adán. El dijo'...Mis palabras son espíritu y son vida' (Jn. 6:63b). Su palabra de salvación es inmutable. Fue anunciada por Jesús en la tierra y por SuMinisterio de Ascensión desde el día de Pentecostés hasta hoy, con el verdadero ministerio quíntuple de Efesios 4:11-12. De igual manera hubo en el antiguo Israel un remanente elegido de Dios con la Primogenitura de Cristo, porque creyó en la simiente palabra de sus padres Abraham, Isaac, Jacob, los patriarcas y los profetas del Antiguo Pacto (ver Ro. 9:6).
'Jehová habló a Moisés, diciendo: Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es...Te será, pues, como una señal sobre tu mano, y por un memorial delante de tus ojos, por cuanto Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte' (Ex. 13:1-2,16). LA FALSA PRIMOGENITURA 'Dijo, pues, Moisés (a Faraón): Jehová ha dicho así: A la medianoche yo saldré por en medio de Egipto, y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias. Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jamás habrá. Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas. Y descenderán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: Vete, tú y todo el pueblo que está debajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salió muy enojado de la presencia de Faraón' (Ex. 11:4-8).
El primogénito de Faraón y los primogénitos que murieron en Egipto, desde los hombres hasta la bestias, representaron los evangelios mezclados con tradiciones e interpretaciones privadas de la palabra de Dios, en el Cristianismo institucional. Estas obras carnales son fortalezas, argumentos y pensamientos que implantan enseñanzas falsas en los cristianos evangélicos (ver Gál. 3:1).
Faraón fue juzgado y condenado por el Todopoderoso, a través de Moisés. El motivo fundamental de Su Juicio fue la idolatría al hijo primogénito. Este era el culto principal de Egipto entre muchos otros, que encarnó espíritus de demonios en todos sus seguidores. Y por cuanto ese culto era religión del diablo, la ira de Dios se desató contra la primogenitura egipcia después de haberle dado al Faraón señales y tiempo para el arrepentimiento.
'Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el Pacto sempiterno.
Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres' (Is. 24: 5-6).
En esta hora, los juicios divinos están cayendo sobre el sistema mundial político, religioso, militar y materialista del hombre. Es por causa de la idolatría al trinitarismo y a las falsas doctrinas que han quebrantado el Nuevo Pacto.Todos las creencias que le quitan o le añaden a la palabra de Dios y las tradiciones del hombre son falsa primogenitura.
Estamos viendo la apostasía anunciada en 2 Tes. 2:3, porque muchas personas llamadas cristianas le dan la espalda a la Voz y a la trompeta de Ap. 10:7. Depositan su fe en la prosperidad material que les prometen los mensajeros de 'evangelios' modernos. No les importa que sus mensajes no revelan el Nuevo Pacto de Dios, el cual es el Espíritude Cristo, la naturaleza divina del Unigénito en el corazón, porque están poseídos por el espíritu del anticristo (ver Mt. 7:23).
La Justificación por la fe en Jesucristo crucificado y el arrepentimiento de pecados es filiación. Esta filiación es la regeneración del alma y el espíritu, semejante a la fecundación natural, que constituye la primera parte del nuevo nacimiento completo del creyente. El Nuevo Pacto de Dios consiste en nacer de nuevo plenamente (como en el parto natural) y ser Sus Hijos Primogénitos. Luego debemos poseer el Espíritu de Cristo, para ser transformados en Sus Hijos Unigénitos (ver Is. 9:6 ; Ro. 8:9-10 y Ef. 4:13).
El grave perjuicio de creer en un evangelio quebrantado es no poder renacer totalmente. Este renacer es el sello adoptivo del Espíritu Santo y el anticipo (arras) de la gloria corporal venidera. Muchos hermanos no serán arrebatados y sufrirán la gran tribulación, porque Cristo el Nuevo Pacto completo no se formó ni se manifestó en ellos (ver en Ap. 7:14). Son los creyentes que serán atribulados, para ser libres del viejo hombre y limpiados de las falsas doctrinas que manchan sus ropas de salvación.
El trinitarismo fue inventado por herejes religiosos, en el Concilio de Nicea (año 325 d.C). Ellos negaron la Unidad de Dios y de Cristo, tan evidente en la Biblia, la llamaron modalismo o cualquier otra interpretación privada que toman como excusa, porque no tienen revelación divina. Por ignorar lo que es el trinitarismo, la gran mayoría de cristianos se han bautizado en los títulos Padre, e Hijo y Espíritu Santo. Los títulos mencionan oficios y funciones de Dios, pero no declaran el Nombre Jesucristo, tal como nuestro Señor lo ordenó para arrebatar una Iglesia Esposa de Su Nombre.
No piense alguien que el Esposo le reunirá con El en esta hora ni en el arrebatamiento, si no es una virgen prudente que arregla su lámpara quitando todo credo, dogma, ideologías mesiánicas, doctrinas judaizantes, interpretaciones teológicas y la cultura del mundo de su corazón (Mt. 25:10). Tú debes limpiarte con las verdades que Cristo nos está hablando en este tiempo del Fin, las cuales comenzó a revelarlas por Su profeta-mensajero, nuestro hermano William Marrion Branham (Mal. 4:5-6; Mt. 25:6 y Ap. 10:7), y continúa haciéndolo hoy con la Voz de Arcángel de Su Ministerio Apostólico que estás leyendo (Mt. 25:10; 1 Tes. 4:16 y Ap. 10:8-11).
Parte 2
LA CIRCUNCISION DE CRISTO
'Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne las intenciones y los pensamientos del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien, todas las cosas están desnudas y abiertas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta' (Heb. 4:12-13).
Israel había recibido de Dios la justificación de Cristo por el evangelio de su padre Abraham, quien también fue santificadopor la palabra al circuncidarse en forma física del prepucio genital. Esto nos revela que el alma justificada tiene que ser santificada y libre del señorío del viejo hombre que está en el cuerpo, por medio de la circuncisión de Cristo. Abraham fue limpio y libre de sí mismo en su alma por la verdad de Dios (Jn. 17:17). Y sabemos que la verdad es la revelación divina de la palabra.
Los hijos de Dios NO debemos aceptar ningún evangelio que no circuncida el corazón, porque no puede revelarnos la verdad y así no puede impartirnos la santidad de Cristo (Ro. 1:6-7). Solo contamina y acarrea la maldición del anatema. Los hijos de Israel tenían la Primogenitura del Hijo del Hombre en la Fe que heredaron de Abraham. Pero la circuncisión física fue la señal de la unidad del pueblo con el Espíritu Santo de Dios, que estableció el Pacto en sus almas (1 Cor. 10:1-4).
'Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón entre vosotros' (Gn. 17:10).
Ahora nuestra circuncisión bajo el Nuevo Pacto no es corporal, sino que es espiritual. Significa que los justificados nos debemos santificar siempre la mente y el corazón con la revelación de la palabra. Santificarnos es limpiarnos y liberarnos del viejo hombre y del patrón mental babilónico del mundo, con el poderoso Espíritu Santo de sabiduría y revelación. El evangelio bíblico de Hechos 2:38 ha sido adulterado sutilmente por el diablo, para que los hijos de Dios no sean transformados a la imagen del Cristo Unigénito del Nuevo Pacto.
También los incircuncisos egipcios impusieron su 'evangelio' sobre la humanidad de aquel tiempo, con la misma maniobra engañosa del sistema nicoalíta de hoy, que captura el sentimiento de la gente y anula su entendimiento. Le inculcan interpretación carnal porque no tienen la mente de Cristo, ni revelación cierta y segura en el conocimiento de Dios.
'En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo' (Col. 2:11 ).
El verdadero evangelio comienza su obra filiatoria regenerando el alma del creyente. Esta regeneración de la persona es la justificación. Luego de la justificación continúa la circuncisión de Cristo. Es la santificación de la verdad, es decir, la revelación de la palabra por el Espíritu Santo que separa el alma, el espíritu y el cuerpo del señorío del pecado (Heb. 4:12-13). La santidad es un atributo de Cristo, que el creyente posee al unirse por fe con Su muerte en la cruz, y luego se mantiene andando en la verdad. Su muerte fue el Juicio de Dios sobre el pecado y el viejo hombre, la naturaleza humana caída (Ro. 6:11-12). Por lo tanto, la circuncisión es el poder de la muerte de Cristo en el creyente fiel. Luego, el Espíritu Santo puede revelar al Hijo Unigénito en el alma y completar las tres etapas del nuevo nacimiento, consumando el Nuevo Pacto de Dios.
El Nuevo Pacto es el bautismo del Espíritu Santo en Cristo y Su Cuerpo glorificado, a cambio de:
1) Justificarnos por creer en la sangre de Jesús y arrepentirnos de haber pecado.
2) Santificarnos en el Nombre de Jesucristo al bautizarnos en agua y perseverando después en la revelación de la palabra (Hch. 2:42 y Ef. 5:26).
Es un Pacto Perfecto de unidad con la Divinidad, porque el resultado de la santificación es la Vida de Cristo, el Unigénito del Padre en el renacido (Ro. 6:22-23 y 2 Cor. 5:17). El vino para que seamos en primer lugar el Primogénito Nuevo Hombre, mediante Su sangre del Nuevo Pacto. Y en segundo lugar, para que podamos experimentar a Cristo, el Espíritu Vivificante del Hijo de Dios. El corazón es hecho un vaso de honra, un instrumento santificado útil al Señor y dispuesto para toda buena obra.
'...Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos' (2 Cor. 5:15 - ver 2 Tim. 2:21-26).
¿Puedes creer el evangelio del Nuevo Pacto y ser uno con el Primogénito Hijo del Hombre y el Unigénito Hijo de Dios?
Son dos los vínculos de Hch. 2:38, que nos unen con Jesucristo. El primer vínculo es con Su sangre por medio de la fe en Jesús crucificado y el arrepentimiento de haber pecado.El segundo vínculo es con Su muerte por medio del bautismo en el Nombre de Jesucristo. Luego, recibir por fe el don del Espíritu Santo es la resurrección con el Señor que renueva al creyente y lo conduce a la perfección del entendimiento de la palabra, para formar a Cristo en su corazón (ver 2 Pe. 1:19). Cristo es el Nuevo Pacto consumado en el nuevo nacimiento completo. Nuestro Salvador, con Su sacrificio de buena voluntad, nos restauró los atributos de la Justicia, la Santidad y la Plenitud de Cristo el Arbol de la Vida, que fueron perdidos por Adán (Ef. 4:24).
¿Cómo es que Adán perdió los atributos de Dios?
Los perdió por causa de su vínculo íntimo en forma inmoral con su mujer. Porque el acto sexual con ella debía ser conforme al plan de Dios. Pero no fue así, sino que fue a la manera del diablo, en el huerto del Edén. Desde allí quedó encarnado el pecado original, que es el ego carnal del cuerpo humano. Y la unidad del hombre con la naturaleza Divina se interrumpió, 'por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios' (Ro. 3:23). Entonces, toda obra humana inspirada en el pecado es adulterio contra Cristo y fornicación con el diablo. Esto es transgresión de la ley de Dios, por lo cual el hombre y la mujer sin Cristo serán juzgados en el Juicio ante el Gran Trono Blanco (Hch. 17:31).
Luego de ser justificado por la fe, Abraham santificó su alma del pecado original al circuncidar su cuerpo, porque obedeció la palabra de Dios. Entonces recuperó el vínculo perdido con el Señor por Adán. El resultado fue que su nombre Abram fue cambiado en Abraham. Eso significa que nació de nuevo y después, por creer la promesa de Dios pudo ver a su hijo Isaacnacer milagrosamente. Eso fue figura de Cristo el Nuevo Pacto formado después que el creyente ha renacido por medio del evangelio.
Después del bautismo en Su Nombre, continuamos aplicando por fe la sangre de Jesús y el agua espiritual de la palabra de enseñanza en la mente y el corazón. Así es como nos ministramos a nosotros mismos la circuncisión de la muerte de Jesús y nos santificamos (es decir, nos mantenemos separados y limpios en el espíritu) del viejo hombre egocéntrico y carnal. El Pacto de Dios se cumple y vemos a Cristo manifestarse, así como apareció Isaac en la existencia de Abraham. Lo mismo sucedió en la vida de Jesús el Hijo del Hombre cuando se bautizó en el río Jordán: el Cristo Unigénito del Padre descendió en Espíritu Santo, Se encarnó y Se manifestó en El.
Parte 3
LOS VINCULOS DEL PACTO
'Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto; y apartaré de entre vosotros a los rebeldes, y a los que se rebelaron contra mí; de la tierra de sus peregrinaciones los sacaré, mas a la tierra de Israel no entrarán; y sabréis que Yo Soy Jehová' (Ez. 20:37).
La vara de Cristo es Su potestad (soberanía, autoridad y poder) de hacer Justicia y Juicio. La Justicia de Su sangre a favor del creyente arrepentido y el Juicio santificador de Su muerte, para librarlo del pecado y sus maldiciones. La Justicia y el Juicio de Cristo son los dos vínculos del Nuevo Pacto. En Su sangre tenemos el primer vínculode la justificación del alma y la herencia de la Primogenitura, porque es la unidad con la humanidad del Hijo del Hombre.
Todo el proceso es obra del Espíritu Santo, a partir del arrepentimiento del creyente de sus obras pecaminosas. El está muerto al pecado y ahora debe aplicar el segundo vínculo del Pacto. Es sepultarse en las aguas del bautismo en el Nombre de Jesucristo para ser perdonado de sus pecados y comenzar a santificarse por la palabra en la muerte de Jesús (Ap. 22:11).
'Por lo cual, este es el Nuevo Pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos serán mi pueblo;'(Heb. 8:10).
El Nuevo Pacto consumado es la semejanza del alumbramiento de un niño en el parto natural, cuando recibe de Dios el espíritu de vida propia. La experiencia de ser el Cuerpo angelical de Cristo no se concretó en los creyentes del Antiguo Testamento, porque Jesús aun no había muerto ni resucitado. Pero ellos tuvieron justificación y santificación, porque tuvieron Fe en las leyes de la Primogenitura y de la Circuncisión de Cristo que estaban contenidas en el Antiguo Pacto. Se vincularon con ellassacrificando holocaustos y circuncidando sus cuerpos.
Así es como estuvieron también bendecidos bajo la obra redentora del Cordero de Dios, en la Dispensación de Vida eterna que a ellos les fue dada (ver Lc. 10:23-24; Heb. 11:13 y 39-40). Cuando Jesús descendió al infierno en las profundidades de la tierra para culminar el Juicio de Dios al pecador, le quitó las llaves de la muerte y del infierno a satanás.
Luego fue a la región Paraíso donde reposaban los santos de la antigüedad. Allí les reveló el Nuevo Pacto de Fe en Su sangre y en Su muerte de cruz. Su palabra transformó sus almas en Hijos de Dios y al resucitar redimió sus cuerpos de la muerte (Mt. 27:52). Cuando ascendió los llevó glorificados a la casa del Padre (Ef. 4:8). Son la Iglesia del Primogénito con el Cuerpo Glorioso de Cristo en sus cuerpos. ¡El Nuevo Pacto fue consumado en ellos por medio del sacrificio del Cordero!¡ Alabanzas a El !
Amado: El ministerio de Cristo está revelando y escribiendo en tu mente y en tu corazón los dos vínculos del nuevo Pacto. Son las leyes del nuevo nacimiento para que Cristo se forme en ti. Así están escritas:
'Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo...Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados;...y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones' (Hechos 2:38,41,42).
CONCLUSION
Filiación - Adopción - Redención
Los dos vínculos del Nuevo Pacto : la justificación y la santificación, son la filiación de ser engendrados y gestados como hijos de Dios con la Primogenitura de Cristo. Luego el bautismo del Espíritu Santo en el Cuerpo angelical de Cristo, es la adopción de todo el ser : alma, espíritu y cuerpo como un Hijo de Dios. Este es el nuevo nacimiento completo como primogénitos y unigénitos de Dios, mediante el evangelio y el Espíritu Santo.
La adopción es también la redención, es decir, la plena obtenciónde la Gloria de Cristo. Por ella estamos siendo transformados ahora en forma espiritual, pero también nos transformará el cuerpo para ver al Señor cara a cara en el arrebatamiento, porque seremos tal como El es (1 Cor. 1:30 y Fil. 3:21). Por medio de Jesucristo y el evangelio de Pentecostés los creyentes renacidos completamente somos el Nuevo Pacto de Dios.
'Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros' (Ex. 3:14).
Esta palabra de Dios nos dice a Sus hijos que hemos sido llamados a conocerle y ser uno con Su Yo Soy, para ser libres de la ley del pecado y dueños de nosotros mismos (Tito 1:8). La misión de Moisés en Egipto fue liberar a Israel de la esclavitud del Faraón. Este rey terrenal es figura del señorío del ego carnal del cuerpo físico sobre el espíritu humano (ver Ro. 7:23). Solo después de salir de la esclavitud, los hebreos podrían poseer la tierra de Canaán bajo el ministerio de Josué, y para ello debían destruir muchos reyes y naciones satanistas que moraban allí. Esto significa desechar las falsas doctrinas de los hombres y a las propias ideas carnales, porque la voluntad de Dios es nuestra santificación (1 Tes. 4:3).
No solamente hemos de permanecer muertos al pecado en la cruz, sino que el pecado también debe estar muerto, es decir, sin señorío sobre la mente y el corazón (ver Ro. 6:11-13). Eso es exactamente lo que hicieron allá los hebreos contra los siete reinos paganos que ocuparon Canaán. Eran libres de la cautividad de Egipto y dueños de la tierra santa, pero la debían arrebatar en la guerra contra ellos. Para ser vencedores, primero triunfaron sobre sí mismos en Gilgal (ver Jos. 5:9). Después de ello el Señor se reveló a Josué cerca de Jericó, y le dio parte en Su Yo Soy (Jos. 5:15). Jesús dijo que separados de El nada podemos hacer (Jn. 15:5).
La tierra prometida a Abraham y su descendencia, en otro tiempo fue el huerto edénico donde vivió Adán y su mujer, cuando no existían los siete espíritus cananeos (Dt. 7:1). Tres siglos después del día de Pentecostés, también la tierra prometida del evangelio fue invadida por esos mismos espíritus. Fue a través del sistema religioso llamado catolicismo apostólico romano. La nueva religión del mundo pagano se disfrazó de Cristianismo, porque falsos maestros de teología y cristianos apóstatas se unieron a eso y mezclaron el evangelio con la antigua religión de Babilonia. Introdujeron el trinitarismo, el nicolaísmo, el balaamismo, el bautismo en títulos, el culto a imágenes, rituales paganos y la institución Papal, a través de Concilios políticos con el Imperio romano que la historia registra. Toda la humanidad ha sido engañada y envuelta en esa oscuridad religiosa.
Pero las Sagradas Escrituras están siendo reveladas hoy a los elegidos que salen del sistema del anticristo. Los siete reyes cananeos son espíritus demoníacos, esclavizadores de la mente humana (1 Jn. 5:19). Esas fuerzas del mal se encarnaron en Nimrod y su reino de Babel. Luego fueron las cabezas de los siete imperios mundiales: Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia, Roma y el Papado católico romano (Ver Ap. 17:3). Los cananeos, amorreos, heteos, jebuseos, heveos, ferezeos y gergeseos que vivían en Canaán heredaron esa gigantesca mentalidad dominante sobre el mundo, en sociedad con el imperio de Egipto.
Como Moisés, cuando recibió las tablas de piedra escritas por el dedo de Dios en el monte Horeb, ahora la palabra revelada por la mente de Cristo está aquí para santificar a Su Iglesia. Aquel mensaje entregado a Israel fue la Ley de Dios, que después guardó Josué cada día de su vida. Así fue como el Yo Soy de Cristo se encarnó en Moisés y también lo hizo en Josué, para aplastar a satanás y liderar la posesión y limpieza de la tierra prometida que había sido invadida. Con Moisés los israelitas salieron de Egipto, recibieron la Ley en el monte Horeb y entraron en Canaán oriental. Allí destruyeron los reinos amorreos de Sehón y Og y poseyeron las ciudades de ellos, Hesbón y Basán. Pero luego, con el ministerio de Josué pasaron el Jordán y tomaron posesión del lado occidental.
Todas aquellas experiencias de Israel fueron la manifestación del Yo Soy y Su palabra en ellos. Bajo el Antiguo Pacto debían esforzarse y desalojar al enemigo en forma corporal. De hecho, sabemos que la tierra prometida era un territorio físico en el Medio Oriente, legada por Abraham a los hebreos. Hoy bajo el Nuevo Pacto, la verdadera Iglesia tiene la misma misión pero en forma espiritual. Lo que vivió Israel al salir de Egipto fue tipo de los hijos de Dios de este tiempo final, que no solo han salido del sistema babilónico esclavizante sino también del desierto espiritual de una sociedad humana sin Cristo, para ser uno con El.
LA IGLESIA EN GUERRA ESPIRITUAL
'Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes' (Ef. 6:12).
El Juicio de Dios a los cananeos actuales, por medio del ministerio Josuéico presente, es el fin del señorío sobre el verdadero evangelio de los espíritus sectarios denominacionales (nombres blasfemos - Ap. 17:3), y de las doctrinas falsas de cristianos apóstatas. Ellos son la cizaña porque aparentan ser hermanos y creyentes trigo, pero están en contra de la revelación divina de la palabra. El Josué de hoy es el Apostolado de Cristo en Su Iglesia (Ef. 4:11-12). Todo aquel que niega Su Ministerio Apostólico y afirma que hoy ya no existe en la tierra no pertenece a la Iglesia verdadera, porque no cree la palabra de Dios (ver Heb. 3:1; 9:11 y 13:8-9). Esta Iglesia actual es gente renacida y creyentes fieles, que disciernen y destruyen las herejías y las mentiras de la apostasía. La tierra santa prefiguró el evangelio de Hechos 2:38. Los demás espacios terrestres, más allá de Canaán y hacia los cuatro vientos del planeta representaron toda la Biblia (Sal. 19:3-4).
Los siete espíritus cananeos tienen el conocimiento del evangelio. Son ángeles caídos encarnados en personas que lideran grandes organizaciones religiosas, con apariencia de devoción a Dios, mezcladas con la política y el materialismo del reino pecador (Mt. 24:23-24). Desde siglos atrás invadieron el evangelio de Jesucristo y lo modificaron. Este es el panorama del Cristianismo evangélico en la Edad de Laodicea. Pero El Señor Mismo los está arrojando fuera, a las tinieblas del engaño ecuménico (ver Ap. 3:16).
LA HEREDAD y LA HERENCIA
La voluntad divina en los verdaderos creyentes es que cumplamos la misma misión que tuvo Israel. Nos manda ser poseedores de la heredad y de la herencia que habita dentro de ella. La heredad es el evangelio de la Biblia. La herencia es el Espíritu de Cristo, que Jesús prometió revelar en ti y en mí (Jn. 14:21).
Ambas bendiciones de Dios, el evangelio como heredad y Cristo como la herencia son la tierra prometida de Su Yo Soy en los hijos de Dios. El éxodo de Israel desde Egipto hacia Canaán prefiguró el proceso del nuevo nacimiento. Luego, el crecimiento del nuevo hombre progresa hasta ser el varón perfecto (Ef. 4:13), así como Israel avanzó hasta la posesión completa de su tierra en los días de David y Salomón. ¿Puedes ver que poseer la tierra prometida es la sabiduría del evangelio y la experiencia de Cristo en el corazón? (Jd. 1:3).
Otra vez deseo distinguir bien entre heredad y herencia. La heredad es la palabra de salvación y las Sagradas Escrituras. La herencia es la plenitud de Cristo. Cuando obtenemos del Señor la luz del evangelio poseemos la heredad. Entonces incorporamos la humanidad de Jesucristo crucificado, que se encuentra en ella (ver Jn. 6:54 y 63 ). Luego, la herencia es el Señor de la heredad. El Señor es el Yo Soy de Cristo, la plenitud de Dios que habita en Jesús el Hijo del Hombre. Hablando de Su Yo Soy, Jesús anticipó las tres palabras que luego fueron reveladas por El a Pedro,en el mensaje del arrepentimiento, el bautismo en Su Nombre y el don del Espíritu Santo (ver Hechos 2:38).
'Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto' (Jn. 14:6-7).
EL HIJO DEL HOMBRE
En primer lugar El dijo: 'Yo Soy el camino'. Se refirió a la fe en Su sangre y el arrepentimiento de pecados, para justificarnos y llevarnos a Dios. El está diciendo: Eso es Mi Yo Soy de Hijo del Hombre en tu alma (Heb. 10:20).
EL HIJO DE DIOS
En segundo lugar dijo: 'Yo Soy la verdad'. Se refirió al nuevo hombre que nace y se libera dentro de ti, al sepultar el viejo hombre en el bautismo de agua en el Nombre de Jesucristo. El está diciendo: Eso es Mi Yo Soy de Hijo de Dios en tu espíritu, la Vida de tu mente, corazón y fuerzas (Jn. 14:26; 2 Co. 3:17 y Ef. 4:24).
EL TODOPODEROSO
En tercer lugar declaró: 'Yo Soy la Vida'. Se refirió al don del Espíritu Santo perfeccionando nuestra mente en Su palabra y transformándonos a Su imagen. El está diciendo: Yo Soy la plenitud de Dios encarnada en tu cuerpo, hasta la redención de la posesión adquirida con Mi sangre (Jn. 11:25-26; 1 Cor. 12:13; Ef. 1:14; Fil. 3:21 y Ap. 1:8).
'Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres' (Jn. 8:31-32).
'El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida' (Jn. 6.63).
LA GUERRA INTERIOR
'Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis' (Ro. 8:13).
Siendo uno con Cristo, peleamos juntos como Iglesia contra las tinieblas demoníacas de un mundo sin Dios. Pero en forma individual gobernamos sobre nosotros mismos y destruimos los males carnales que batallan contra el alma (1 Tes. 5:22). Estos males de la naturaleza humana caída fueron representados por los siete reinos de Canaán, oponentes de Israel. Tanto ellos, como los israelitas y los creyentes de hoy, provenimos físicamente de una tierra maldita por el pecado (Is. 60:2 y Ro. 8:20-21).
La mentalidad oscura de los cainitas antes del gran diluvio de Noé y de los híbridos malvados de Babel después de él, se implantó en la sangre humana cuando se reprodujeron y se dispersaron por el planeta debido a la confusión de sus lenguas (Gn. 11:1-9). Los siete imperios mundiales que fundaron los ángeles caídos, a través de esas personas, inyectaron su cultura en el cuerpo de los hijos de Dios. Son las fortalezas, los argumentos y los pensamientos carnales que buscan predominar y subyugar el alma. Sí, nuestro cuerpo tiene su lado positivo como organismo y templo físico del Señor. Pero el lado negativo es su naturaleza terrenal caída.
SIETE ENEMIGOS DEL CREYENTE
Veamos las características de las siete principales energías negativas del viejo hombre, es decir, del cuerpo físico. No son demonios, sino rebeliones del pecado (ver Ro. 7:23) manifestadas en las siete naciones - estado que habitaron en Canaán. Cada una de estas rebeldías naturales encabezan muchas fuerzas que les siguen. La Biblia declara que son las obras de la carne (ver Gál. 5:19-24).
El amorreo es el orgullo. Produce incredulidad y señorío. Es el nicolaísmo y el balaamismo del sistema religioso organizado, ligado con el autoritarismo de gobiernos políticos en el mundo.
El heteo es la cobardía y el temor. Genera debilidad mental, inseguridad, derrotismo, pesimismo y baja autoestima. Esta flaqueza espiritual inhibe el emprendimiento personal.
El jebuseo es el individualismo. Rechaza la autoridad. Desprecia la revelación de la palabra y el conocimiento de Cristo. Adora el libre albedrío carnal y sus propias ideas.
El ferezeo es la intemperancia contra la templanza, que causa descontrol mental y el uso de la fuerza bruta para defender el egoísmo. Los ferezeos eran aldeanos sin muros para protegerse. Es la falta de dominio propio y no tener gobierno sobre uno mismo.
El gergeseo es la impaciencia. Genera inquietud, afán, ansiedad y desaliento. Los cristianos con espíritu gergeseo son absorbidos por lo terrenal y tienen desgano y desprecio por lo espiritual. Pierden fácilmente la paz mental y la tranquilidad del alma.
El cananeo es la impiedad contra el temor de Dios. Este tipo de cristiano aparenta devoción al Señor, pero es materialista, avaro y mezquino.
El heveo del norte de Canaán es el desamor contra el amor fraternal. Tiene indiferencia, crítica, murmuración, celos, envidia y condenación al prójimo.
Son siete bajezas carnales contra el nuevo hombre de nuestro espíritu, a destruir con el sacrificio de Jesús en el cuerpo y el Yo Soy de Cristo en el alma (Gál. 2.20). El es el Varón con la espada desenvainada (Jo. 5:13) que nos haceposeedores de la tierra santa y dueños de nosotros mismos.
CONCLUSION
'Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos' (Josué 1:6-9).
Hermano amado del verdadero Israel espiritual: Aplica en tu vida este mandato del Señor y toma cada día el control de tu fe y voluntad que tienes en el alma. En este Tiempo del Fin párate firme como Josué en la verdad de nuestra muerte, resurrección y ascensión juntamente con Cristo Jesús, porque es el la herencia y el cimiento que recibimos del Padre. El Yo Soy de Su Espíritu Vivificante en el alma, el espíritu y el cuerpo es la gloria de los vencedores.